



¿Te has fijado alguna vez en que tus uñas cambiaron de color, se volvieron más frágiles o comenzaron a presentar pequeñas marcas?Aunque muchas veces estos cambios tienen explicaciones sencillas, como un golpe, una manicura o el contacto frecuente con agua y productos químicos, en otras ocasiones pueden ser señales que vale la pena revisar.
Las uñas pueden aportar algunas pistas sobre nuestra salud integral, pero no funcionan como una prueba médica. Su apariencia debe analizarse junto con otros síntomas, antecedentes y factores individuales.
Las uñas están compuestas principalmente por queratina y crecen desde una zona ubicada debajo de la piel conocida como matriz ungueal. Debido a su proceso de crecimiento, algunos cambios pueden reflejar situaciones que ocurrieron semanas o incluso meses atrás. Sin embargo, esto no significa que observar una alteración permita identificar por sí sola una enfermedad.
La American Academy of Dermatology (AAD) señala que determinados cambios en las uñas pueden estar relacionados con problemas de salud, aunque también pueden deberse a lesiones, productos cosméticos, infecciones u otras causas. Por eso, más que intentar diagnosticarte mirando tus uñas, lo importante es aprender a reconocer cambios que ameriten atención profesional.
Las uñas quebradizas pueden aparecer por factores cotidianos como la exposición repetida al agua, productos de limpieza o procedimientos cosméticos. También pueden estar relacionadas con algunas condiciones de salud. MedlinePlus incluye las alteraciones nutricionales entre las posibles causas de determinados problemas en las uñas.
La clave: si la fragilidad es persistente, aparece de manera repentina o afecta varias uñas, consulta con un profesional de la salud para determinar la causa.
Los surcos que atraviesan la uña de lado a lado se conocen como líneas de Beau. Pueden producirse cuando el crecimiento de la uña se interrumpe temporalmente. Algunas de sus causas pueden ser enfermedades importantes, fiebre, lesiones o determinados tratamientos médicos.
Si notas varias líneas o no recuerdas haber tenido una lesión, una valoración médica puede ayudar a determinar su origen.
Pequeñas depresiones o puntos en la superficie de las uñas pueden ser una alteración denominada pitting ungueal. La AAD explica que estos hoyuelos pueden aparecer en personas con afecciones como psoriasis, dermatitis atópica o alopecia areata. No obstante, encontrar un hoyuelo no significa automáticamente que exista una enfermedad. Lo importante es observar si el cambio persiste o aparece junto con otras alteraciones.
Las uñas pueden presentar diferentes tonalidades por múltiples razones. Por ejemplo, una coloración amarillenta puede aparecer por el uso frecuente de esmaltes o estar relacionada con una infección por hongos. Estas infecciones también pueden generar engrosamiento, fragilidad o desprendimiento de la uña. Por eso, antes de asumir que se trata de una deficiencia o enfermedad específica, es importante identificar la causa.
Una banda oscura que aparece debajo de una uña merece especial atención, especialmente si es nueva o cambia con el tiempo.
Aunque puede tener diferentes causas, la AAD advierte que una línea oscura en la uña puede ser una manifestación de melanoma, un tipo de cáncer de piel. Esto no significa que toda línea oscura sea cáncer. Sin embargo, ante un cambio nuevo o progresivo, es recomendable consultar con un dermatólogo.
La forma de las uñas también puede modificarse. Una curvatura marcada que aparece progresivamente y se acompaña de cambios en la punta de los dedos puede corresponder a acropaquia o “clubbing”.
Este signo puede asociarse con algunas enfermedades pulmonares, cardíacas, hepáticas o gastrointestinales, según la AAD. Si notas una transformación progresiva en la forma de tus uñas, no la ignores.
La prevención también está en los pequeños hábitos. Mantener unas uñas saludables no requiere rutinas complicadas. La higiene, una alimentación equilibrada y evitar prácticas que las debiliten son parte del cuidado diario.
Mantener las manos y uñas limpias ayuda a reducir la acumulación de suciedad y microorganismos. Después de lavarlas, sécalas correctamente, especialmente alrededor de las uñas.
El contacto frecuente con agua y productos de limpieza puede afectar la estructura de las uñas. Cuando realices labores domésticas que impliquen estos productos, utiliza guantes adecuados.
Las cutículas cumplen una función protectora. Manipularlas excesivamente puede favorecer lesiones e infecciones.
Además de afectar su apariencia, este hábito puede provocar lesiones alrededor de la uña y facilitar la entrada de microorganismos.
Una alimentación equilibrada es fundamental para el bienestar y la salud integral. Si sospechas que tienes una deficiencia nutricional, evita automedicarte o tomar suplementos sin orientación profesional. Lo adecuado es consultar para determinar si realmente existe una deficiencia y cuál es su causa.
No todos los cambios en las uñas son motivo de alarma. Un golpe puede cambiar temporalmente su apariencia. Una manicura puede debilitarlas. Incluso el paso de los años puede modificar su textura.
Sin embargo, Mayo Clinic recomienda consultar cuando se presentan cambios persistentes o inexplicables en el color, forma o grosor de las uñas, así como dolor, inflamación, sangrado o desprendimiento.
Consulta especialmente si:
Internet está lleno de información sobre lo que supuestamente significa cada cambio en las uñas, pero hay que tener cuidado. Una misma alteración puede tener diferentes causas. Por ejemplo, una uña amarilla puede deberse a un producto cosmético, una infección u otros factores. Por eso, las uñas pueden dar pistas, pero no permiten establecer un diagnóstico por sí mismas.
La mejor estrategia de prevención es observar los cambios, evitar la automedicación y buscar orientación médica cuando algo persiste o genera preocupación.
Cuidar la salud también significa prestar atención a pequeñas señales. Una modificación en una uña puede no ser importante, pero aprender a reconocer cambios persistentes permite tomar decisiones oportunas y consultar cuando sea necesario.
En Emermédica, promovemos el cuidado preventivo y los hábitos que contribuyen al bienestar. Porque cuidar tu salud no empieza únicamente cuando aparece una enfermedad: también comienza cuando conoces tu cuerpo y estás atento a sus señales.


Autor: Emermédica S.A.