





Pasar gran parte del día sentado se ha convertido en una realidad para millones de personas. El trabajo en oficina, las reuniones virtuales, los desplazamientos largos y el entretenimiento frente a pantallas hacen que, muchas veces sin darnos cuenta, permanezcamos inmóviles durante horas.
Aunque pueda parecer un hábito inofensivo, diversos estudios han demostrado que el sedentarismo puede afectar diferentes sistemas del organismo y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades a largo plazo. La buena noticia es que pequeños cambios en la rutina pueden marcar una gran diferencia.
En Emermédica creemos que la prevención, los buenos hábitos y el acceso oportuno a servicios de salud son fundamentales para cuidar el bienestar de las personas. Por eso, te contamos qué ocurre en tu cuerpo cuando permaneces mucho tiempo sentado y qué puedes hacer para reducir sus efectos.
Permanecer sentado por períodos prolongados reduce la actividad muscular y disminuye el gasto energético del organismo. Esto genera cambios que afectan desde los músculos hasta el sistema cardiovascular.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles y está relacionado con millones de muertes prevenibles cada año.
Cuando permaneces sentado durante mucho tiempo, especialmente con una postura inadecuada, los músculos de la espalda, el abdomen y los glúteos trabajan menos de lo necesario.
Con el paso del tiempo esto puede ocasionar:
Además, las caderas permanecen flexionadas durante varias horas, favoreciendo la aparición de molestias al caminar o realizar actividad física.
Estar sentado por períodos prolongados dificulta el retorno venoso de las piernas.
Esto puede provocar:
Mover las piernas con frecuencia ayuda a mantener una circulación más eficiente.
La falta de movimiento disminuye el gasto calórico y favorece alteraciones metabólicas.
Diversas investigaciones muestran que las personas sedentarias presentan mayor riesgo de desarrollar:
Por esta razón, los médicos recomiendan combinar una alimentación equilibrada con actividad física regular y pausas activas durante la jornada laboral.
El sedentarismo no solo impacta el cuerpo.
Diversos estudios relacionan la inactividad física con:
Realizar pausas activas también favorece el bienestar emocional y mejora el rendimiento durante la jornada.
No existe un número exacto que aplique para todas las personas, pero diferentes investigaciones coinciden en que permanecer sentado durante más de 8 horas al día aumenta significativamente los riesgos para la salud, especialmente cuando existe poca actividad física.
La OMS recomienda que los adultos reduzcan el tiempo sedentario y sustituyan parte de ese tiempo por cualquier tipo de actividad física, incluso de intensidad ligera.
Lo importante no es solo hacer ejercicio una vez al día, sino evitar permanecer inmóvil durante períodos prolongados.
Adoptar pequeños cambios puede proteger tu salud a corto y largo plazo.
1. Levántate cada 30 o 60 minutos
Camina durante dos o tres minutos.
Este simple hábito ayuda a activar la circulación y disminuir la rigidez muscular.
2. Realiza pausas activas
Puedes incluir:
No necesitas más de cinco minutos.
3. Ajusta tu puesto de trabajo
Una buena ergonomía ayuda a prevenir dolores musculares.
Procura que:
4. Mantente hidratado
Tomar suficiente agua no solo beneficia tu organismo.
También te obliga a levantarte con mayor frecuencia para rellenar tu botella o ir al baño.
5. Aprovecha cualquier oportunidad para caminar
Puedes:
Cada paso cuenta.
6. Haz ejercicio regularmente
La OMS recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa.
Caminar, nadar, montar bicicleta o bailar son excelentes opciones.
7. Fortalece tu espalda y abdomen
Estos grupos musculares ayudan a mantener una mejor postura y reducen el riesgo de lesiones.
Puedes incluir ejercicios de fortalecimiento dos veces por semana.
8. Evita trabajar siempre en la misma posición
Si es posible, alterna entre estar sentado y de pie.
Cada cambio de postura beneficia tus músculos y articulaciones.
9. Duerme lo suficiente
El descanso favorece la recuperación muscular y contribuye al equilibrio del metabolismo.
Dormir entre 7 y 9 horas cada noche también mejora el rendimiento físico y mental.
10. Realiza controles médicos periódicos
Las revisiones permiten identificar factores de riesgo de manera temprana y recibir orientación personalizada sobre prevención, nutrición, actividad física y hábitos saludables. El acompañamiento de profesionales de la medicina es clave para mantener una buena calidad de vida.
Aunque cualquier persona puede verse afectada, el riesgo aumenta en quienes:
En estos casos es aún más importante incorporar movimiento a la rutina diaria.
Muchas personas creen que solo el ejercicio intenso protege la salud, pero la evidencia demuestra que reducir el tiempo sentado también es una forma efectiva de prevenir enfermedades.
Caminar algunos minutos, realizar pausas activas y mantener una buena postura son acciones sencillas que, repetidas todos los días, pueden mejorar la circulación, disminuir dolores musculares, favorecer el metabolismo y proteger el corazón.
En Emermédica promovemos una cultura de bienestar, prevención y cuidado integral. Mantener hábitos saludables, atender oportunamente cualquier síntoma y contar con el acompañamiento de profesionales de la salud son pilares fundamentales para disfrutar de una mejor calidad de vida.


Autor: Emermédica S.A.